
La refrigeración y la calefacción de las que dependemos a diario tienen un coste oculto.
Las bombas de calor, los aparatos de aire acondicionado y los frigoríficos transfieren calor mediante un refrigerante que circula en su interior, tanto en hogares como en oficinas, supermercados y centros de datos. Muchos de esos refrigerantes son sustancias químicas persistentes.
Todos los días
La refrigeración y la calefacción funcionan con refrigerantes
El problema
Desde una filtración hacia el cielo, y de vuelta hasta nosotros
01
Muchos refrigerantes son gases fluorados sintéticos
Los refrigerantes sintéticos, como los HFCs y los HFOs, han sustituido a las sustancias que agotan la capa de ozono. Muchos de ellos son PFAS: sustancias per- y polifluoroalquílicas, las «sustancias químicas eternas» que no se descomponen de forma natural y que se han relacionado con numerosos problemas de salud.
02
Se filtran a la atmósfera
Cuando se producen fugas de refrigerantes como los HFCs, los HCFCs y los HFOs en los equipos, estos acaban en el aire que todos respiramos.
03
Allí arriba, se desglosan en TFA
La radiación ultravioleta los descompone, generando subproductos nocivos como el ácido trifluoroacético (TFA), un compuesto PFAS persistente.
Lluvia
La TFA vuelve a bajar con la lluvia
El TFA se elimina de la atmósfera y se acumula en las masas de agua, lo que supone una amenaza para los ecosistemas acuáticos y el abastecimiento de agua para el consumo humano.
Nos llega
En nuestra agua, en nuestra comida, y permanece allí


Para siempre
No se estropea.
El TFA es resistente a la degradación. Su presencia prolongada provoca contaminación ambiental y bioacumulación, lo que supone graves riesgos para la salud.
Las pruebas no dejan de acumularse
Todas las noticias de TFAEl punto de inflexión
Europa puede actuar
La coalición solicita que se establezcan restricciones estrictas sobre los PFAS en todo el EEE, con el fin de reorientar el sector de la HVAC&R hacia un modelo más ecológico y sostenible, respaldadas por datos científicos y empíricos para todas las partes interesadas.
La hoja de ruta legislativa
La solución
Refrigerantes naturales: sin PFAS ni TFA
El CO₂, el propano, el amoníaco, el agua y el aire cumplen la misma función. Son eficientes desde el punto de vista energético, no agotan la capa de ozono, tienen un potencial de calentamiento global insignificante (tanto a 20 como a 100 años) y no contienen PFAS. Son soluciones preparadas para el futuro ya desde hoy.
- R744CO2Dióxido de carbono
- R290C3H8Propano
- R717NH3Amoníaco
- R718H2OAgua
- R729AireAire

Disponible a partir de hoy
La tecnología está lista, y son nuestros miembros quienes la desarrollan
Solo en Europa, existen cientos de empresas que ofrecen alternativas libres de PFAS utilizando refrigerantes naturales como el CO₂, el propano, el amoníaco, el aire y el agua. Estas tecnologías se han generalizado en las últimas dos décadas y son competitivas en términos de costes.
Conozca a nuestros sociosSoluciones en las noticias
Todas las noticiasForme parte del cambio
Únase a las empresas que están impulsando la transición hacia los refrigerantes naturales, o manténgase al día de las últimas novedades sobre los sistemas de refrigeración y calefacción sin PFAS.
Preguntas frecuentes
Preguntas y respuestas
¿Qué son los PFAS?
Las sustancias per- y polifluoroalquílicas (PFAS) constituyen un grupo de sustancias químicas sintéticas ampliamente utilizadas en aplicaciones industriales y productos de consumo debido a sus propiedades de resistencia al agua y al calor. Conocidas como «sustancias químicas eternas», no se degradan de forma natural en el medio ambiente y se han relacionado con numerosos problemas de salud.
¿Qué relación hay entre los refrigerantes y los PFAS?
Los refrigerantes sintéticos, como los HFCs, los HCFCs y los HFOs, se utilizan en equipos de refrigeración y calefacción. Cuando se producen fugas a la atmósfera, la radiación ultravioleta los descompone, generando subproductos nocivos como el ácido trifluoroacético (TFA).
¿Qué es el TFA y por qué es importante?
El TFA es un compuesto PFAS persistente que resiste la degradación y se acumula en las masas de agua, lo que supone una amenaza para los ecosistemas acuáticos y el abastecimiento de agua para el consumo humano. Su presencia a largo plazo provoca contaminación ambiental y bioacumulación, lo que plantea graves riesgos para la salud.
¿Por qué forma parte del problema el sector de la HVAC&R?
Con la eliminación gradual de las sustancias que agotan la capa de ozono, ha aumentado la dependencia de los HFCs y los HFOs, lo que ha dado lugar a una mayor formación de TFA y a una mayor contaminación por PFAS derivada de las fugas de refrigerante.
¿Cuáles son las alternativas sin PFAS?
Los refrigerantes naturales, como el CO₂, el propano y otros hidrocarburos, el amoníaco, el aire y el agua. Son eficientes desde el punto de vista energético, no agotan la capa de ozono, tienen un potencial de calentamiento global insignificante (tanto a 20 como a 100 años) y no contienen PFAS.
¿Están disponibles y son asequibles estas alternativas en la actualidad?
Sí. Solo en Europa, cientos de empresas suministran equipos libres de PFAS que utilizan refrigerantes naturales. Estas tecnologías se han generalizado en las últimas dos décadas y son competitivas en términos de costes: ya hoy en día están preparadas para el futuro.
¿Qué solicita la coalición?
Restricciones estrictas sobre los PFAS en todo el EEE que transforman el sector de la HVAC&R para que sea más ecológico y sostenible, con el respaldo de datos científicos y basados en pruebas para todas las partes interesadas.
Más respuestas a sus preguntas en NaturalRefrigerants.com (se abre en una nueva pestaña)













